Hay veces en la vida, normalmente con la llegada a la madurez, en las que uno se plantea si realmente la vida es un premio o por el contrario es una penitencia por la cual estamos obligados a pasar para obtener nuestra recompensa.
Esta reflexión que llevo a cabo viene motivada por el hecho de pensar en la capacidad del ser humano para hacer daño, para destruir, para aniquilar, en definitiva, para arrasar con todo lo que está a su alrededor.
Los seres vivos son los seres que nacen, crecen, se reproducen y mueren y en este caso, la única característica que nos diferencia del resto de seres es la razón, la capacidad del ser humano para hallar un juicio coherente sobre su comportamiento, es decir, la virtud que poseemos para saber dónde está el bien y hasta dónde podemos llegar, en definitiva, para poder tomar decisiones por nosotros mismos. Es por ello por lo que a veces pienso que varios años de evolución nos han servido de poco, a veces diría que hemos empeorado, que vamos en retroceso pues nos han aparecido nuevos defectos a los ya existentes. De sobra es sabida la propensión del ser humano a la envidia, a la avaricia, al egoísmo... defectos que hacen de nosotros unos seres abominables, capaces de cometer crímenes carentes de todo tipo de escrúpulos o pudor, de torturar a nuestros semejantes hasta niveles inimaginables e infinitos, con gran capacidad para la autodestrucción hasta límites incomprensibles aunque este problema no queda encasillado tan sólo a la relación con nuestros iguales, es algo que se extiende de forma global hacia la naturaleza, los animales, el medio ambiente y un largo etcétera. Palabras tales como extinguir, deforestar, contaminar, destruir, arrasar... se han vuelto sinónimos del ser humano.
El vídeo que os facilito para su visionado es una muestra clara de cómo una persona puede llegar a ser tan ruín por abocar a otra a una muerte segura o al menos a un futuro incierto añadiendo mayores obstáculos a su paso por la vida, añadiendo nuevas dosis de sufrimiento, un sufrimiento ya de por sí indescriptible y lo "mejor" de todo... por el simple hecho de robar algo de comida seguramente para su propia subsistencia o la de sus allegados.
Una imagen vale más que mil palabras y para mayor horror este vídeo está en castellano... no hay más que decir... hay veces en las que me avergüenzo de ser humano al igual que quien comete este tipo de atrocidades.
Seguramente todo lo que acabo de comunicarles se podrá decir con otras palabras, también se podrían hablar de las virtudes del ser humano que las hay y muchas pero no creo que deba hablar de las mismas tras este vídeo, con ello todo lo demás es secundario, queda obsoleto, carente de todo sentido.
AVISO: EL VÍDEO PUEDE HERIR LA SENSIBILIDAD DEBIDO A LA ESCENA DE VIOLENCIA QUE CONTIENE. RUEGO EVITE SU VISIONADO SI NO ESTÁ SEGURO DE VERLO.
Esta reflexión que llevo a cabo viene motivada por el hecho de pensar en la capacidad del ser humano para hacer daño, para destruir, para aniquilar, en definitiva, para arrasar con todo lo que está a su alrededor.
Los seres vivos son los seres que nacen, crecen, se reproducen y mueren y en este caso, la única característica que nos diferencia del resto de seres es la razón, la capacidad del ser humano para hallar un juicio coherente sobre su comportamiento, es decir, la virtud que poseemos para saber dónde está el bien y hasta dónde podemos llegar, en definitiva, para poder tomar decisiones por nosotros mismos. Es por ello por lo que a veces pienso que varios años de evolución nos han servido de poco, a veces diría que hemos empeorado, que vamos en retroceso pues nos han aparecido nuevos defectos a los ya existentes. De sobra es sabida la propensión del ser humano a la envidia, a la avaricia, al egoísmo... defectos que hacen de nosotros unos seres abominables, capaces de cometer crímenes carentes de todo tipo de escrúpulos o pudor, de torturar a nuestros semejantes hasta niveles inimaginables e infinitos, con gran capacidad para la autodestrucción hasta límites incomprensibles aunque este problema no queda encasillado tan sólo a la relación con nuestros iguales, es algo que se extiende de forma global hacia la naturaleza, los animales, el medio ambiente y un largo etcétera. Palabras tales como extinguir, deforestar, contaminar, destruir, arrasar... se han vuelto sinónimos del ser humano.
El vídeo que os facilito para su visionado es una muestra clara de cómo una persona puede llegar a ser tan ruín por abocar a otra a una muerte segura o al menos a un futuro incierto añadiendo mayores obstáculos a su paso por la vida, añadiendo nuevas dosis de sufrimiento, un sufrimiento ya de por sí indescriptible y lo "mejor" de todo... por el simple hecho de robar algo de comida seguramente para su propia subsistencia o la de sus allegados.
Una imagen vale más que mil palabras y para mayor horror este vídeo está en castellano... no hay más que decir... hay veces en las que me avergüenzo de ser humano al igual que quien comete este tipo de atrocidades.
Seguramente todo lo que acabo de comunicarles se podrá decir con otras palabras, también se podrían hablar de las virtudes del ser humano que las hay y muchas pero no creo que deba hablar de las mismas tras este vídeo, con ello todo lo demás es secundario, queda obsoleto, carente de todo sentido.
AVISO: EL VÍDEO PUEDE HERIR LA SENSIBILIDAD DEBIDO A LA ESCENA DE VIOLENCIA QUE CONTIENE. RUEGO EVITE SU VISIONADO SI NO ESTÁ SEGURO DE VERLO.

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