"SI
puedes mantener la cabeza sobre los hombros, cuando a tu alrededor todos la pierden y además te culpan por ello. Si puedes confiar en ti mismo cuando todos dudan de ti, pero tienes en cuenta esas dudas;
SI
puedes soñar - y no hacer de los sueños obsesión, si puedes pensar - y no hacer de las ideas tu único objetivo, si puedes encontrarte con el Triunfo y el Desastre y tratar de la misma manera esas dos imposturas; si puedes soportar el oír la verdad que has dicho retorcida por bribones que hacen trampas para tontos. O mirar las cosas en que tu vida has puesto, rotas, y agacharte y reconstruirlas con herramientas usadas.
SI
puedes arrinconar todas tus victorias y arriesgarlas a un cara o cruz, y perder, y empezar de nuevo desde el principio y nunca hablar de lo que has perdido; si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones para jugar tu turno tiempo después de que se hayan gastado, y así resistir cuando no te quede nada excepto la Voluntad que les dice: «Resistid».
SI
puedes hablar con multitudes y mantener tu virtud, o pasear con reyes y no perder el sentido común; si los enemigos y los amigos no pueden herirte, si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado; si puedes llenar el minuto implacable con los sesenta segundos que lo recorren;
tuya es la Tierra y todo lo que en ella habita, y -lo que es más-, serás un Hombre, hijo mío."
lunes, 18 de enero de 2010
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